Cuando se deben presentar documentos ante una institución u organismo oficial redactados en una lengua distinta al original, estos precisan una traducción jurada. ¿Y en qué consiste? Se trata de una traducción realizada por un traductor jurado, nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, quien certifica la autenticidad y fidelidad de la misma mediante su firma y certificado. El traductor ratifica que el contenido de la traducción equivale exactamente al contenido del documento original. No está autorizado a añadir, eliminar ni modificar de ninguna manera la información que allí consta.

A continuación, os mostramos una pequeña lista de los documentos que más frecuentemente requieren una traducción jurada. Por su propia naturaleza, están destinados a presentarse ante organismos o instituciones para llevar a término distintos trámites administrativos y/o legales:

  • Poderes notariales

Un poder notarial es sencillamente un documento mediante el cual una o varias personas, denominadas poderdantes, autorizan a otra u otras personas, denominadas apoderadas, a actuar en su nombre en la realización de distintas gestiones, procesos o formalidades.

  • Estatutos sociales

Estos documentos recogen las normas internas reguladoras de una sociedad, y son imprescindibles para la constitución de la misma. Según el tipo de sociedad, el contenido variará. No obstante, los estatutos deben contemplar una información mínima, por ejemplo, la denominación de la sociedad, su objeto social, domicilio, capital social y estructura de gobierno, entre otros. 

  • Inscripción en Registro Mercantil

Estrechamente relacionada con el punto anterior, este documento refrenda la constitución de una sociedad y permite que ésta adquiera su condición de personalidad jurídica. 

  • Cuentas anuales

Las cuentas anuales son los documentos que compilan la información financiera de una empresa. Están formadas por diferentes partes, a saber: el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio neto, el estado de flujos de efectivo y la memoria. A partir de toda esta información se puede analizar el estado y la evolución de la empresa a lo largo del año.

  • Apostillas

Una apostilla es un anexo a un documento público que certifica la autenticidad de las firmas contenidas en éste. Únicamente es válida si dicho documento está expedido por un país firmante del Convenio de La Haya, del 5 de octubre de 1961.

  • Títulos y expedientes académicos
  • Testamentos
  • Certificados de nacimiento, matrimonio o defunción
  • Sentencias judiciales
  • Cualquier otro tipo de certificados o informes expedidos por instituciones, órganos de gobierno, entidades oficiales o autoridades competentes. Por ejemplo, certificados médicos, informes periciales, permisos de residencia o documentos de identidad.

Por supuesto, existen multitud de documentos que pueden ser también objeto de traducción jurada, aunque con menor frecuencia. Si necesitas asesoramiento en este sentido, puedes ponerte en contacto con nosotras y estaremos encantadas de informarte.

¡Hasta el próximo post!

 

Imagen de cabecera: Kelly Sikkema para Unsplash